Bueno, pues, no quiero dar religión. Lo primero: me tocó dar religión con un cura, bien. Pues este gracioso cura, lo único que nos hacía hacer en su hora, es ponernos a leer y ya, pero leer en voz alta como niños pequeños, renegarnos porque tosiamos, o por levantar la mano. Para la evaluación final, lo único que contaba era el comporamiento, y ponía las notas al azar. Bueno, yo con respeto, no digo que esa asignatura no sea necesaria, sino que ese profesor nos la hace inecesaria.
Le dije a mi madre que me dejase dar alternativa de la religión, pero me dijo que no. Si por lo menos nos tocara un buen profesor.
No todos los curas son buenos y amables , no. El colegio al que va mi prima, algún que otro cura pega capones y tortas. Amenazar con tirar una tiza en la cabeza no es de muy buen cura.
Había un chiquillo hablando ¿no? ( esto me lo contó mi prima ), según ella, le estaba preguntando a su compañero algo de el libro. El cura cojió y en vez de decirle que se calle, fue al sitio donde estaba y le metio un capón en la cabeza. Pero eso no es todo, se lo dió de tal fuerza, que se dio con los dientes en el canto de la mesa donde estaba. Cuando el chiquillo cojió y se vió la sangre, se tiró hacia el cura, intentando alcanzarlo para pegarle. Todos sus compañeros lo cojieron para que no pasara nada malo. El cura asustado, encima hizo que expulsaran al chico un tiempo, y el tan fresco. Pero, aun no me puedo creer que a este cura no le hicieran nada. Ago le tubieron que decir o hacer.
Seguro que a ese crio no lo mira, ni le habla más.